¿Qué es el CPAP y el AutoCPAP?

El nombre de CPAP proviene de las siglas en inglés de “Continuous Positive Airway Pressure”, que en español significa “Presión Positiva Continua en la Vía Aérea”. El CPAP es un dispositivo que a través de una mascarilla, insufla aire a presión en la vía aérea de la persona que lo usa. Esta entrada de aire consigue expandir durante las horas de sueño las paredes colapsadas de la faringe del paciente roncador. Así, gracias a esta expansión se eliminan las obstrucciones en la vía aérea que producen tanto el ronquido como las apneas.

Por su parte, los denominados AutoCPAP son la última generación de estos dispositivos de presión de aire. Este tipo de dispositivo regula automáticamente los niveles de presión necesarios para cada sujeto, y en cada momento, proporcionando un ajuste preciso y personalizado. Además, los AutoCPAP disponen de un registro electrónico de su uso, de manera que se puede realizar un seguimiento exhaustivo de este tratamiento.

¿Quién debe usar el CPAP y el AutoCPAP?

El CPAP o el AutoCPAP debe ser usado por personas que padezcan Síndrome de Apnea del Sueño (SAOS) de un grado tal que suponga un riesgo para su salud.

Para indicar su uso, el médico ha de tener en cuenta diversos factores. El más importante de ellos es el índice de Apnea/Hipopnea que se obtiene de la prueba del sueño o polisomnografía, pero también se tienen en cuenta factores como la existencia de hipertensión, enfermedades cardíacas, pulmonares o cerebrovasculares entre otras.

La somnolencia en personas que por su profesión son especialmente sensibles (conductores, trabajadores en alturas, etc) es un factor que el médico que prescribe el CPAP o AutoCPAP debe también tener en cuenta. Además, antes de prescribir el uso CPAP o AutoCPAP hay que asegurarse que no existen problemas nasales (desviación de tabique, cornetes hipertróficos, etc) que impidan el correcto funcionamiento del dispositivo.

También es importante un seguimiento estrecho médico-paciente durante las primeras semanas de uso que ayude a la aceptación de este tratamiento, determine cuál es la mascarilla óptima a usar en cada caso, identifique las posibles fugas de aire, y objetive que se están eliminando las apneas de forma efectiva.

Asimismo, se ha demostrado que una adecuada educación y entrenamiento del paciente al inicio del uso del CPAP o AutoCPAP mejora el uso del misma y en consecuencia la eliminación de los síntomas del SAOS.

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